MENSAJES



LA VISITA
		Para Jaime

Cada vez que amontono los fantasmas
para que no escapen,
las tardes me tienden el anzuelo
de tus ojos.
Me siento a tu lado
y lloro 
con tus gestos perezosos
que me cubren de atenciones.
No eres un loco;
somos dos, y el miedo
a que nos roben el alma.



EL LIMITE

Ya ves, tiendo a cero.
Las rodillas se evaporan
la vista no me llega, 
no me dejan los labios
calcular tu nombre.

Quiero que existas.

Si me vuelvo, veré tu rostro
pegado al cristal
la misma ventana,
los mismos ojos de pez siempre.

Aumenta mi silencio.

A estas horas
mi cuerpo en el espejo es nada.
Todo está aquí como al principio.



HANDSOME DEVIL

Imagina que miento,
que nunca existimos abrazados
o confusos.
Que mis labios fingen bien
y si bajó la luna
no fue por visitarnos.
Aunque me veas buscar
restos de espejos compartidos
y golpear los muros del infierno,
tampoco me creas.
Piensa que a veces
esta forma de ser me traiciona.



LUZ BLANCA

El mismo sueño siempre,
las mismas lápidas blancas
sobre el suelo de caliza.
Cerámicas amontonadas, losas de mármol
esperando su nombre.
Luego pasear entre los nichos,
verte sacudir los brazos
desde lo alto
y no reconocerte.
No te volveré a ver:
los milagros son un cuento.
Pero llovía y, como entonces,
eso era lo raro.



PIANO
	I could list the details
	of everything you ever wore
	or said, or how you stood that day.
					MORRISSEY

Aún habita tu nombre la escalera,
con la fortuna de un lado, y del otro
el miedo a mirar y no verte.
De nada servirán las mañanas
llenas de gestos ajenos
ni la otra costa.
Tenía que ser abril o la muerte lenta.
Por eso si vuelvo al sur
ha de ser por tus ojos;
porque amo al niño que eras, y era
que bajabas por la cuesta sin mirarme.

COLOFÓN

La presente edición consta de 100 ejemplares y ha sido impresa en Sur, hoy Dardo, Alameda 31, de Málaga, terminándose de tirar el día 23 de septiembre de 1988, al cuidado de María Eugenia Postigo Caffarena.

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"Mensajes" fue publicado en la Colección Cuadernos de María Eugenia nº22, Angel Caffarena Editor.